El ritmo de los trabajos del AVE se ha reducido en las últimas semanas después de que el Ministerio de Fomento haya recortado la partida presupuestaria del tramo San Isidro-Elche. Las cuatro empresas subcontratadas por Acciona ya no operan en la zona y desde la localidad se observa con desánimo que los trabajos se retrasarán más de lo previsto.
La adjudicataria del proyecto ha asumido ahora toda la carga de trabajo después de que Adif rebaje la inversión para 2013. El alcalde de San Isidro, Fernando Morales, explica que «solo queda ampliar parte de la plataforma para colocar una de las vías de alta velocidad».
Los trenes de Cercanías pasarán a las nuevas a final de mes, con lo que el paso siguiente es el desmantelamiento del trazado original. Morales explica que «sobre el espacio que ocupan las viejas se debe ampliar la plataforma del AVE, y los nuevos raíles para los trenes de Cercanías ya se quedarían colocados».
Un aspecto que va a beneficiar a la localidad es que la estación de tren se va a ubicar junto al extinto paso a nivel que cortaba el tráfico en la salida hacia Catral. «Hemos cedido unos terrenos para que la estación esté junto al pueblo, y que los vecinos puedan acceder a los trenes mediante el paso subterráneo». Este acceso es fundamental para poder subir hasta los andenes porque la pasarela voladiza se retirará después de años de facilitar el tránsito desde el casco urbano hasta el apeadero del ferrocarril. Otro de los cambios es que la nueva estación de Cercanías tendrá el nombre de la localidad puesto que la anterior que se derribó se llamaba Albatera-Catral, porque el municipio se creó con posterioridad a la línea y se encontraba bajo la tutela del Ayuntamiento de Albatera.
El primer edil explica que «falta por habilitar un paso aéreo para vehículos que conecte con la carretera que discurre hacia El Realengo», explicó Morales, que añadió que «es necesario para que los agricultores puedan acceder a sus tierras». Además de esta transformación el Consistorio espera que la Conselleria de Urbanismo dé luz verde a la Zona de Actividades Logísticas, la mayor reivindicación de la localidad para aprovechar la línea del AVE para el transporte de mercancías.