
El concejal de Obras, Rafael Candela, visitó ayer en la pedanía de El Realengo la parcela municipal en la que se ha derribado el antiguo inmueble. "El Ayuntamiento se preocupa por mantener en condiciones sus propiedades y, dado que el matadero ya no se utilizaba y estaba en ruina, se ha procedido a su derribo con el fin de evitar riesgos de caídas u ocupaciones ilegales", apuntó Candela.